
Four hundred humans, one dormant microbe, and a single vote to settle which of them Mars actually belongs to. The man with his arm in a cast asks the question nobody else dares to.
Part 4 of 4 in The Waking Ground
Yordanis Cuevas pidió la palabra con el brazo todavía enyesado, y el comedor central —cuatrocientas personas apretadas entre mesas plegadas— guardó silencio por primera vez en veinte minutos. «Yo pagué con el hueso el desastre de la ingeniera», dijo, levantando el yeso como prueba. «Y aun así no voto por esterilizar el acuífero.
Opening lines