
A sous-chef with synesthesia spends weeks translating heartbreak into a four-course menu — then serves it to the woman who broke his heart.
Esteban cortaba los chiles en brunoise mientras el color de cada corte le explotaba en la mente: rojo anaranjado con bordes dorados, como un atardecer filtrado por un cristal sucio. Así funcionaba su cerebro desde que tenía memoria. Cada sabor era también una imagen, un color, a veces un sonido lejano.
Opening lines