
Every book in the city library has blank pages. Nobody questions this—until a cleaner puts on a pair of old green glasses and the pages start talking.
Byron trabajaba como limpiador en la Biblioteca Central de la ciudad. Cada mañana, llegaba a las seis y limpiaba los pisos, las mesas y los estantes. La biblioteca tenía miles de libros, pero todos tenían páginas en blanco.
Opening lines