
The fever breaks at dawn, and with it, a powerful man's alibi. In the ashes of Alexandria's docks, a copyist with an inconvenient memory turns out to be the most dangerous witness of all.
Part 4 of 4 in What Survives the Fire
El sudor llegó con la última gota del reloj de agua. Tais dejó de hablar con sus barcos invisibles, abrió los ojos y pidió pan con una vocecita ronca de niña de siete años que no entiende por qué todos lloran a su alrededor. Demetria le tomó el pulso dos veces antes de creerlo.
Opening lines