
In a city that charges by the minute for the crime of being seen, the central plaza has been empty for years. Then a woman brings a folding chair.
Martín no recordaba la última vez que había visto a alguien detenerse. La ciudad entera se movía como un cardumen asustado: rápido, pegada a los muros, envuelta en telas opacas que dificultaban el reconocimiento facial de las cámaras. Los más pobres caminaban de madrugada, cuando las tarifas bajaban un sesenta por ciento.
Opening lines