
In a city where every raindrop falls on schedule, fifteen people vanished for asking the sky to surprise them.
Maite llevaba tres años clasificando plegarias en la Oficina de Intercesión cuando notó el patrón. No fue una revelación súbita, sino algo que creció despacio, como una mancha de humedad en una pared que nadie quiere mirar. Su trabajo consistía en leer.
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