
A 72-year-old grandmother walks into a hip-hop class in Tegucigalpa. Two weeks later, the teacher's name is the fine print on the sign outside.
Wilmer tenía veintiséis años y era profesor de hip-hop en un pequeño estudio de baile en Tegucigalpa. Sus clases eran populares entre los jóvenes del barrio. Wilmer era alto, delgado y siempre llevaba ropa deportiva de colores brillantes.
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