
Thirty-two years of peaceful silence between two elderly neighbors — undone by a single piece of fruit growing on the wrong tree.
Joaquín y Catalina eran vecinos desde hacía treinta y dos años. En ese tiempo, tuvieron exactamente cuatro conversaciones: dos sobre el clima, una sobre un gato perdido y una sobre el ruido de una fiesta de cumpleaños. No eran amigos.
Opening lines