
One hundred and seven meters below the Caribbean, nitrogen narcosis shows you what you need to see. For Isabella, it shows her the brother who drowned nine years ago — floating just a little deeper.
Isabella siempre decía que el océano hablaba en otro idioma por debajo de los cuarenta metros. No palabras exactamente, sino una especie de presión en las sienes que parecía un susurro. El descenso comenzó a las 7:42 de la mañana, frente a la costa de Cartagena.
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