
His father's name is etched in bronze on the most celebrated bridge in the city. Sebastián's job is to make sure it stays standing—until his own calculations prove it shouldn't.
El informe llevaba tres días sobre el escritorio de Sebastián, sepultado bajo planos que ya no servían de nada. Tres días de café frío, de números que no mentían por más que uno quisiera releerlos con otros ojos. La pantalla del computadora seguía mostrando la simulación: miles de figuras diminutas cruzando el puente al trote, y las líneas de tensión enrojeciendo como venas a punto de reventar.
Opening lines