
For months, an old woman has dreamed of trees striding across the sea toward her island, dragging a silence so deep that even the birds forget their names. This evening, the horizon grew three of them.
Part 1 of 4 in The Trees That Walked on Water
En el sueño, los árboles no tenían raíces. Caminaban sobre el mar como hombres altísimos, con los brazos extendidos y la piel blanca hinchada de viento, y donde pisaban el agua no dejaban espuma, sino silencio. Guarina los veía avanzar desde la playa y quería cantar para detenerlos, porque cantar era lo único que sabía hacer contra el miedo, pero al abrir la boca descubría que las palabras habían huido.
Opening lines