
Every breath in Ciudad Aliento is metered, taxed, and recorded in ledgers no one questions. Except that three percent of the city's water vanishes downward every year, and the only person who noticed is an accountant constitutionally incapable of leaving a sum unfinished.
Part 1 of 4 in The Arithmetic of Thirst
Tres veces había repetido la suma, y las tres veces el resultado le devolvía la misma grieta: un tres coma uno por ciento que no aparecía en ninguna parte. Odilia Ramos apartó la máscara de recuperación de su boca —el gesto costaba dos mililitros por minuto, según el medidor de su muñeca— y volvió a inclinarse sobre el libro mayor. Era la conciliación anual, el ritual más sagrado de la Oficina de Balance: comparar lo que las torres de condensación producían con lo que las reservas oficiales recibían.
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