
A phone with no brand, no signal, and a Spanish-language travel diary describing places that almost exist. Almost.
Lorena llevaba tres años viviendo en Londres y aún no había logrado entender por qué la ciudad la retenía. No era el clima —gris, húmedo, de una monotonía que pesaba en los huesos— ni el trabajo como restauradora en un taller de Bermondsey, que apenas le alcanzaba para pagar el alquiler de un piso diminuto. Era otra cosa.
Opening lines