
Four hundred kilometers above a planet gone suddenly, completely dark, five astronauts have eight days of oxygen — and one of them has already started doing the math on who should stop breathing.
Adalberto llevaba seis meses en la Estación Espacial Internacional cuando la Tierra empezó a apagarse. No de golpe, sino como una vela que pierde fuerza: primero las costas de América del Norte, después Europa, luego Asia. En quince minutos, el planeta entero quedó a oscuras.
Opening lines