
Beneath every subway station in New York, there is concrete, pipes, and darkness. Beneath one particular station, there is a whole city — and it's upside down.
Ariel trabajaba en el metro de Nueva York desde hacía tres años. Cada noche, después de la última hora de servicio, caminaba por los túneles para verificar las luces y las señales. Conocía cada rincón de la estación de Canal Street: cada grieta en las paredes, cada mancha de humedad, cada póster viejo.
Opening lines