
No torches, no barricades: Ciudad Aliento rebels the only way an accountant could have taught it — by refusing to let the numbers lie. The final reckoning of The Arithmetic of Thirst.
Part 4 of 4 in The Arithmetic of Thirst
A oscuras, Odilia hizo lo primero que le exigía el oficio: cerrar la cuenta pendiente. Con la punta de su pinza de cobre forzó el sello provisional de custodia, arrancó el hilo delator que llevaba dentro y lo dejó caer por una rejilla de drenaje. Que lo persiguieran hacia abajo, hacia ninguna parte.
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