
A locked diary. A desperate comedian. Thousands of strangers laughing at pain they'll never know was real.
Celeste llevaba tres meses sin hacer reír a nadie. Cada jueves por la noche subía al pequeño escenario del bar La Esquina, agarraba el micrófono y contaba sus chistes sobre el transporte público, sobre las citas por internet, sobre su madre. El público apenas levantaba la vista de sus cervezas.
Opening lines