
Every Sunday, Ramón finishes the newspaper crossword before his second coffee. This Sunday, the answers spell out an address, a time, and a method — and the robbery hasn't happened yet.
Ramón tenía una rutina perfecta para los domingos. A las ocho de la mañana compraba el periódico en el puesto de don Aurelio, preparaba café y abría la sección de pasatiempos. El crucigrama era su pequeño ritual sagrado.
Opening lines