
She built a device to observe a particle without destroying it. The device returned the favor—and observed her right out of existence.
El laboratorio olía a ozono y café frío. Carmen Estrada llevaba cuarenta y dos horas sin dormir, pero la fatiga había dejado de importar hacía tiempo, sustituida por algo más urgente: la certeza de que estaba a punto de resolver un problema que había obsesionado a tres generaciones de físicos. El problema de la medición.
Opening lines