
Fourteen years of reading birds, and Renata has never doubted their reports. The pigeons have been counting on that.
Renata Cisneros llevaba catorce años como Cetrera Real del Imperio de Tlanépac. Bajo su mando operaban miles de aves distribuidas por las nueve provincias: halcones en las fronteras, cuervos en las plazas de las ciudades principales y palomas —las más numerosas, las más discretas— infiltradas en cada aldea, cada mercado, cada rincón donde la gente hablaba sin vigilar las sombras. El sistema era elegante en su crueldad.
Opening lines