
Most frog princes dream of the kiss that will set them free. This one has half a million podcast listeners and an excellent reason to stay green.
Había una vez —y esto ocurrió hace apenas tres años— un príncipe rana que vivía en un piso pequeño del barrio de Malasaña, en Madrid. Su nombre real era Gonzalo Ruiz. Antes de la maldición, había sido contable en una empresa de seguros en Getafe.
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