
A woman who smells of marigolds pays a Mexico City taxi driver in colonial silver to reach a ghost town a thousand kilometers away before sunrise. The road agrees to help her. The riders on black motorcycles do not.
Part 1 of 3 in The Silver Fare
«Tres pagos más y el taxi es mío», repetía Ernesto cada noche, como una oración. Tres pagos más y nadie podría quitarle su carro rosa y blanco, viejo pero suyo. Por eso trabajaba el turno de noche en la Ciudad de México, aunque los ojos le pesaran como piedras.
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