
She grew up among glaciers and dormant bacteria at the bottom of the world. Now she's in Madrid, surrounded by a million people, and she's fairly certain she's the one who's been frozen.
Aitana conocía ciento cuarenta y siete palabras para el blanco. No porque las hubiera contado, sino porque el hielo exigía precisión. Estaba el blanco de la nieve recién caída sobre el glaciar al amanecer, teñido de promesas azules.
Opening lines