
Fernanda takes a live-in job with a wealthy couple who say they've never had children. Then she finds the locked attic isn't full of old boxes—it's a nursery, brand-new and waiting.
Fernanda llevaba tres semanas trabajando en la casa de los Velasco cuando encontró la puerta. Era una puerta estrecha al final del pasillo del segundo piso, medio oculta detrás de un armario antiguo. Había pasado frente a ella varias veces sin prestarle atención, pero esa tarde, mientras limpiaba, notó que el armario estaba ligeramente separado de la pared.
Opening lines