
A kingdom drowns in its own golden miracle. Beneath the palace, a woman who reads stone fights to save foundations no one else can hear crumbling.
Hubo un tiempo —no tan remoto como quisiéramos creer— en que la capital de un reino sin nombre empezó a hundirse. No de golpe. Las cosas que destruyen rara vez tienen la cortesía de anunciarse con estruendo.
Opening lines