
A barista memorizes every regular's order, habits, and exact change. She never expected to memorize a date that hasn't happened yet.
Sindy conocía las costumbres de todos los clientes habituales del café. Sabía que doña Marta siempre pedía su cortado a las siete en punto, que el profesor Gálvez leía el periódico durante exactamente veinte minutos, y que Denis —el joven delgado de pelo corto que venía cada mañana— siempre pagaba con el cambio exacto. Lo del pago exacto era algo que Sindy admiraba.
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