
High above a Swiss village there is a locked wooden door set into solid rock, and the only man who seems to know anything about it would rather sell you cheese. Leo should probably take a closer look at that cheese.
Part 1 of 4 in The Doors of the Wanderers
«Otra foto de una vaca no, por favor», dijo Almudena. Leo bajó la cámara y rio. Era su tercera vaca de la mañana, pero las campanas sonaban muy bien en el aire frío de la montaña.
Opening lines