
A brilliant seamstress creates a gown woven with threads that shift color according to the wearer's true intentions—and the bride at a diplomatic royal wedding has secrets she cannot hide.
Ximena cosía de noche, siempre de noche. Decía que la luz de las velas revelaba los defectos que el sol perdonaba. Su taller, escondido en una callejuela detrás del palacio de Olvera, olía a tinta de mora y a cera derretida.
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