
Every September, a crewless ship runs aground on the Honduran coast. By the time anyone notices, it's gone. This year, a maritime lawyer decides to find out why.
Josué Amaya llevaba quince años ejerciendo el derecho marítimo desde un despacho estrecho en La Ceiba, y en todo ese tiempo había interiorizado una verdad incómoda: el mar no devuelve nada por casualidad. La Doña Elvira apareció un martes de septiembre, varada en los arrecifes de coral frente a la costa norte de Honduras. Un carguero de cuarenta metros, casco azul desvaído, bandera panameña hecha jirones en el palo.
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