
A shy librarian walks into a Bilbao dry cleaner's and walks out as the most feared crime boss on the docks. His first executive decision: organizing the port like a card catalogue.
Part 1 of 3 in The Quiet Don
La gabardina pesaba más de lo normal. Aitor lo notó al colgarla del brazo frente al mostrador de la tintorería, pero llovía sobre Bilbao con la insistencia de costumbre y en la Biblioteca de Deusto lo esperaban tres carritos de devoluciones. Firmó el recibo, murmuró un «gracias» casi inaudible y salió a la calle.
Opening lines