
A Victorian pigment, banned in 1869. Not for being poisonous — for making the wealthy feel, in their own flesh, exactly what the weavers felt.
El color existió durante veintitrés meses. De febrero de 1867 a enero de 1869, un violeta particular tiñó sedas y muselinas en los talleres de Manchester, vistió a las damas de media Europa y luego desapareció por orden del Parlamento británico. Los registros oficiales atribuían la prohibición a la toxicidad del compuesto, como ocurrió con el verde de Scheele y su arsénico.
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