
The only symphony in history confiscated not by the church or the censors, but by the Imperial Ministry of Public Works. Conductor Reynaldo Ferrer needs to know why.
Reynaldo Ferrer no creía en maldiciones. Creía en la acústica, en la física del sonido, en la precisión matemática que subyace a cada acorde. Veintisiete años frente a orquestas le habían enseñado que la música no es magia: es arquitectura temporal, ingeniería de vibraciones.
Opening lines