
Every night at nine, Maite's neighbor gets stuck on the same passage of a Chopin nocturne. When she starts playing the missing notes through the wall, an unlikely conversation begins—one made entirely of music.
Maite llevaba tres semanas escuchando a su vecino equivocarse en el mismo compás. El primer día pensó que era una grabación defectuosa, algo que se repetía por un fallo del reproductor. Pero no.
Opening lines