
Fifteen meters below a vacant lot in Rancagua, a family has been counting the days since the bombs fell. The bombs never fell.
Renato había explorado fábricas abandonadas, hospitales en ruinas, estaciones de tren devoradas por la vegetación. Pero nunca había encontrado nada como aquello. La entrada estaba oculta bajo una plancha de metal oxidado, medio enterrada en un terreno baldío a las afueras de Rancagua.
Opening lines