
Tomás visited an animal shelter five Saturdays in a row for a quiet old dog named Canela. The dog slept through every visit. He kept coming back anyway.
El refugio de animales «Patitas» estaba en una calle tranquila del barrio de Boedo, en Buenos Aires. Emilia era voluntaria allí todos los sábados. Limpiaba las jaulas, preparaba la comida y, lo más importante, hablaba con las personas que venían a adoptar.
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