
A small robotic vacuum named Sergio knows every centimeter of the house—but the only thing he truly wants to reach is just beyond the glass door.
Cada mañana, a las siete en punto, Sergio comenzaba su ruta. Era un aspirador robótico, redondo y silencioso, y conocía cada centímetro de la casa. Sabía dónde estaba cada mueble, cada zapato olvidado, cada juguete del gato.
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