
Three hundred years ago, a ship vanished into the darkest corridor of the galaxy. Its captain's distress call just arrived at a lonely cosmic lighthouse — and the voice on the recording is a perfect match to the woman receiving it.
El Faro Austral llevaba cuatrocientos años encendido. Su luz atravesaba la oscuridad del borde galáctico como un pulso lento y constante, una promesa para los navegantes que cruzaban el corredor de Magallanes, la franja más peligrosa entre los dos brazos espirales. Camila era la guardiana número setenta y tres.
Opening lines