
Twelve jurors put on neural helmets to relive a murder through the victim's eyes. Juror number seven is the only one who notices the emotions don't belong to the dead man.
Nayeli cerró los ojos cuando el técnico le colocó el casco neural. La sala del tribunal estaba en silencio absoluto, como si los propios muros contuvieran la respiración. Doce jurados, doce cascos idénticos, doce pares de ojos cerrados.
Opening lines