
Zuleika's cat is on a strict diet. So why does he keep getting fatter? The answer smells like garlic and lime, and it's coming from the balcony downstairs.
El veterinario había sido muy claro: Mango necesitaba perder peso. Zuleika miró a su gato anaranjado, gordo y perezoso, que dormía sobre el sofá como si fuera el rey del apartamento. «Dos kilos menos, o va a tener problemas de salud», le había dicho el doctor esa mañana.
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