
A note slides under her locked door at 3 AM: Don't make a sound. They are listening. Eight floors of apartments, and not a single voice.
Fernanda despertó a las tres de la madrugada con la certeza de que algo había cambiado. No fue un ruido lo que la arrancó del sueño, sino la ausencia total de este. El refrigerador no zumbaba.
Opening lines